Archivo mensual: febrero 2018

Tea Rooms- Mujeres obreras- Luisa Carnés

Tea Rooms- Mujeres obreras. Luisa Carnés. Hoja de Lata editorial

Tea Rooms- Mujeres obreras. Luisa Carnés. Hoja de Lata editorial

“…Pero también hay mujeres que se independizan, que viven de su propio esfuerzo, sin necesidad de “aguantar tíos”. Pero eso es en otro país, donde la cultura ha dado un paso de gigante; donde la mujer ha cesado de ser un instrumento de placer físico y de explotación…”- Tea Rooms, Mujeres obreras- Luisa Carnés

Había oído hablar mucho de este libro y después de ver un reportaje interesantísimo sobre Las Sinsombrero  necesitaba leerlo.

Las Sinsombrero- Generación del 27

Las Sinsombrero- Generación del 27

Las Sinsombrero, mujeres increíbles, únicas, valientes. Intelectuales capaces de comerse y cambiar el mundo. Lucharon con inteligencia y coraje en una España que solo las iba a permitir pasar como de puntillas. En esa España que las condenaba a la mediocridad.

Las pintoras Maruja Mallo, María Teresa León y Angeles Santos, la escultora y poeta Marga Gil Roësset, las escritoras Concha Méndez, Rosa Chacel, Ernestina de Champourcín , la filósofa María Zambrano, y la actriz Josefina de la Torre, entre otras muchas mujeres,  no estaban dispuestas a desempeñar el papel que se esperaba de ellas, ¡por supuesto que no!.

La Generación del 27

La Generación del 27

Se las concedió el altavoz para reivindicarse, para mostrar todo lo maravilloso que tenían que contar, que expresar.

“Misteriosamente”, “por arte de magia” desaparecieron de la historia, de las crónicas de los libros. Su talento, su obra y su legado es igual o incluso más importante que el que nos dejaron algunos de sus coetáneos, de sus compañeros de generación; los poetas, novelistas, artistas e intelectuales de la Generación del 27 .

Eran tanto o más brillantes que ellos, ¿por qué se las silenció?. Unas pioneras, vanguardistas que rompieron moldes y esquemas e incluso disfrutaron de su éxito, ¿por qué ese segundo plano?. Lo peor es que esa injusticia se haya seguido manteniendo en el tiempo.

¿Cómo es posible?, esto no puede permitirse. Nuestra historia, el presente y el futuro lo construimos todos. ¡¡Todos!!.

Luisa Carnés, la autora de este libro magnífico, tan necesario e imprescindible, no coincidió cronológicamente con la Generación del 27 . Tampoco puede considerarse una sinsombrero, pero comparte con ellas el mismo destino; tras la Guerra Civil y la dictadura franquista se convirtió en una escritora invisible. ¡Qué lástima!, ¡qué verguenza!.

La escritora Luisa Carnés

La escritora Luisa Carnés

Hay libros, relatos que sorprenden, emocionan, impactan y remueven algo por dentro. Las palabras tienen una fuerza que trasciende las páginas por su potencia, por su enorme sinceridad, por su realismo casi abrumador.

¡Cuánto talento!, ¡qué manera tan bella y  delicada de contar!.

Café Gijón- Madrid

Café Gijón- Madrid

Vente hoy conmigo a tomar una cafecito o un té.

Te invito ; )

Conozco un salón de té, cerquita de la Puerta del Sol de Madrid. El viaje es largo y el descubrimiento va a ser duro, nos encontraremos con la verdad, con la realidad.

¿Puedes imaginarte el Madrid de los años 30?. Tiempos difíciles. El país está sumido en una horrible crisis, en un mar de contradicciones e ilusiones, de ciertos aires de cambio.

Por un lado los avances y los intentos de modernización son muy importantes, sorprendentes. Sin embargo, los pobres siguen siendo cada vez más pobres, los ricos cada vez más ricos y las mujeres  las peores paradas en toda esta situación.

Fotografía de Frances Català Roca

Fotografía de Frances Català Roca

La Segunda República  y la Constitución de 1.931  convirtieron a las mujeres en ciudadanas de pleno derecho.

Esta Constitución eliminó los privilegios reconocidos solo a los hombres. Reconoció el derecho a voto de las españolas y también la posibilidad de acceder a cargos públicos. Protegió la maternidad, suprimió el delito de adulterio, permitió el divorcio, reguló el trabajo femenino y la igualdad salarial. No se podía despedir a una mujer por casarse o decidir tener un hijo.

Era una ley atrevida, moderna y avanzada.

Pero a nivel “terrenal”, en el día a día, las costumbres, la sociedad, no permitían ninguna “salida de tiesto”. El papel de la mujer seguía reduciéndose al ámbito doméstico. Destinadas a ser “el reposo del guerrero”, “el ángel del hogar” y las dulces y calladitas hijas y esposas. El trabajo que promete cierta emancipación y libertad, se convierte en una nueva forma de esclavitud.

Manifestación de mujeres en los años 30 en España

Manifestación de mujeres en los años 30 en España

La que se atrevía a burlar su destino no era muy bien vista, incluso por las otras mujeres. ¡Vaya tela!, qué flaco favor nos hacemos a veces a nosotras mismas.

La religión y los prejuicios hipócritas, la doble moral y el doble rasero para juzgar influyen, influyen muchiiiiisimo. ¡Una pena!. ¡Cuántas trabas, solo por el hecho de ser mujeres!.

En este ambiente, algunas  consiguieron introducir nuevas formas de pensar, nuevos comportamientos. Trataron de defender con uñas y dientes el derecho de la mujer a la educación y a un trabajo digno y muchas por este motivo sufrieron cárcel o exilio.

Josefina Carabias. una de las primeras mujeres periodistas en España

Josefina Carabias. una de las primeras mujeres periodistas en España

Matilde es una jovencita con sueños, aspiraciones, buscando su lugar en el mundo. Otra muchachita más, invisible. Pobre, trabajadora y peleona, acostumbrada a una vida dura y sin esperanzas. Sometidas a los padres, a los maridos, a los jefes, a jornadas laborales interminables recompensadas por salarios miserables, a la discriminación. En una España dividida entre “los que cogen el ascensor, y los otros, los de la escalera de servicio”. 

Matilde se pregunta todo los días el por qué. Por qué tiene ese “deber” de conformarse con todo, de callar. Está harta de no tener voz, de no tener opciones, de no poder aspirar a nada. ¿Existirá alguna salida?.

Fotografía de Elliott Erwitt

Fotografía de Elliott Erwitt

“La obrera española, salvo contadas desviaciones plausibles hacia la emancipación y la cultura, sigue deleitándose con los versos de Campoamor, cultivando la religión y soñando con lo que ella llama su “carrera”: el marido probable. Sus rebeliones, si alguna vez las siente, no pasan de momentáneos acaloramientos sin consecuencia. Su experiencia de la miseria no estimula su mentalidad a la reflexión…. ¡Bueno! A veces -pocas- siente que su vida es demasiado monótona y dura; pero su mente contiene suficientes aforismos tradicionales, encargados de convencerla de su error y de la inmutabilidad de la sociedad hasta el fin de los siglos…  no posee sobre la tierra otro patrimonio que sus lágrimas, y por eso tal vez las prodiga.”

Matilde acude a una entrevista de trabajo. Tiene intención de ser secretaria y acude a una oficina al reclamo de un anuncio: “Urge mecanógrafa, modestas pretensiones” . El anuncio ya habla por si solito.

Este trabajo no va a ser suyo. De camino a casa, ese día lluvioso, con los pies empapados y agotados porque sus zapatos están rotos, pensando en si se gasta el poquito dinero que le queda en el billete del tranvía, o si se compra un delicioso buñuelo, Matilde reflexiona, piensa, intenta acallar sus pensamientos…“Pensamiento, idiota, ¡duerme!.” El pensamiento duele.  Sabe que lo tiene muy complicado, pero hay que seguir luchando, peleando por llevar las patatas viudas a casa.

Antigua pastelería del Pozo

Antigua pastelería del Pozo

Matilde no tendrá dinero para zapatos o para esas ropas bonitas, que en el fondo, con coquetería, le gustaría lucir. Sin embargo tiene carácter, voluntad, inteligencia y esperanza para dar y tomar. Ganas, tiene muchas ganas, a pesar de las trampas que le pone la realidad.

Encuentra trabajo en un lujoso salón de té, en una pastelería, en pleno centro de Madrid.

Allí comienza a trabajar, acompañada de un grupito de compañeras dependientas. Todos los días la rutina les espera con “Diez horas, cansancio, tres pesetas”. 

Mientras la vida continúa y bulle  tras los cristales del escaparate y por la cafetería entran y salen señoritas, señoronas, artistas, caballeros, jóvenes, viejos y familias, ellas se afanan siempre con una sonrisa en la boca para que todo esté perfecto. Una dura encargada está al acecho y las somete a muchas humillaciones.

Todas tienen sus pequeños sueños y deseos, sus secretos. Tratan de abrirse camino como pueden o como las dejan.

Alguna mantiene una relación sentimental tormentosa con el dueño, otra se aferra a la religión, aquella quiere que un cliente guapo que dice que es actor se enamore de ella, la más atrevida aspira a salir del agujero estudiando, a través de la cultura…

Deja que te cuenten su historia ; ) ¡Escúchalas!.

En el centro de Madrid hay manifestaciones obreras, la tensión se palpa en el ambiente y los acontecimientos tímidamente las llenan de esperanza, aunque no se atrevan a alzar la voz contra sus jefes.

14 abril de 1931. El pueblo de Madrid se echa a la calle para celebrar la Segunda República

14 abril de 1931. El pueblo de Madrid se echa a la calle para celebrar la Segunda República

Puede que el futuro sea mejor, y la mujer pueda abrirse sus propios caminos.

¿Cuándo será oída su voz?“.

Actualmente hemos avanzado. Hemos mejorado, si, no cabe duda, pero queda mucho, mucho por hacer.

Tea Rooms es un relato crudo y, sin embargo, cargado de poesía, de belleza. Realista, sincero y sencillo. Con una prosa muy visual, rotunda y potente, Carnés no recurre a las florituras y a todo lo llama por su nombre, con valentía y una enorme inteligencia, sin andarse con pamplinas y sentimentalismos. Las cosas son como son y no vale darle vueltas, hay que denunciarlas y acabar con ellas. Todos tenemos que tomar conciencia.

Magníficamente bien escrito. Inolvidable, moderno, vanguardista y atrevido . ¡No te lo puedes perder!. Creo que tienes que leerlo, es fascinante.

Mil gracias a Hoja de Lata editorial que ha recuperado esta obra. Además la edición es preciosa y he leído que publicarlo y encontrarlo fue emocionante.

 

Luisa Carnés

Luisa Carnés junto a su hijo a borde del buque Veendam que les llevaría al exilio. (Fuente: Herederos de Luisa Carnés).

Luisa Carnés nació en 1.905, en el hogar de una familia numerosa muy humilde del madrileño barrio de Huertas. Hasta los once años asistió a clase en un colegio de monjas, pero pronto tuvo que ponerse a trabajar en el taller de sombrerería de su tía. No pudo asistir a ninguna Residencia de señoritas, ni formarse en alguna buena escuela o relacionarse con los grandes intelectuales como las sin sombrero. Pero Luisa tenía inquietudes y en sus ratos libres no paraba de leer y leer a los rusos y también clásicos españoles. Tenía verdadera pasión  por la literatura y como no tenía dinero para comprarse libros, devoraba los folletines que se publicaban en los periódicos y las novelas baratas. Su mente era inquieta, a pesar de su carácter tímido e introvertido.

Luisa Carnés

Luisa Carnés

Fue telefonista, dependienta y mecanógrafa y trabajó como nuestra amiga Matilde, en un salón de té.

Trabajaba y escribía. Consiguió publicar sus primeros cuentos y un primer libro Peregrinos de Calvario. Tuvo el reconocimiento de la crítica. Había nacido una nueva novelista.

La mecanografía le permitió contactar con el mundo editorial. La CIAP la contrató y así conoció a Ramón Puyol, dibujante y pintor de algunos de los libros de esta editorial y autor de carteles durante la Guerra Civil.

Se enamoraron y de esta relación nace su hijo en 1.931.

Esta editorial publicó Natacha, su segunda novela.

La CIAP quiebra y Luisa se traslada a Algeciras, a la casa de la familia de su marido. No está hecha para ser ama de casa, hay mucho por lo que luchar, hay mucho que hacer.

Portada de la revista femenina Estampa

Portada de la revista femenina Estampa

En 1.923 vuelve a Madrid y retoma su trabajo en la revista femenina Estampa. Publicó diversos artículos y colaboró en La Voz, La Esfera, Crónica y La Raza.

Sus problemas económicos la obligan a instalarse en casa de sus padres y en 1.934, se separa de su compañero, de Puyol.

En el 36 se afilia a la Unión de Juventudes Comunistas y al siguiente ingresa en el PCE.

En 1.937 es evacuada a Valencia y posteriormente a Barcelona.

Magda Donato, Luisa Carnés y Josefina Carabias, periodistas de la Segunda República

Magda Donato, Luisa Carnés y Josefina Carabias, periodistas de la Segunda República

En esta ciudad participa en la publicación de Frente Rojo y conoce al poeta  Juan Rejano. 

Rejano es su gran amor y el compañero para el resto de su vida.

El hijo de Luisa, su pequeño, es evacuado a Francia y no se podrá reunir con él hasta 1.939. Carnés cruza la frontera desde Barcelona y queda recluida en Le Pouliguen. Pudo salir de allí gracias a la ayuda de la escritora Margarita Nelken.

En mayo de 1.939, tras pasar por París para recuperar a su hijo, se embarca en el Veendam para trasladarse a América junto con un grupo de intelectuales republicanos.

Viven en el exilio, en México y allí permaneció hasta su muerte en 1.964, debida a un accidente de tráfico. Su familia sobrevivió.

Su nieto Juan Ramón todavía continua buceando, investigando en la vida de esta “misteriosa” mujer. Quién sabe si no habrá más sorpresas.

De momento no debemos dejar que su voz quede dormida, que desaparezca en el olvido. Vamos a seguir leyéndola y a hablar sobre estas mujeres increíbles, para que recuperen el lugar que les corresponde en la historia.

Es necesario saber de donde venimos para seguir adelante.

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Funny Girl-Nick Hornby

Funny Girl- Nick Horny. Editorial Anagrama

Funny Girl- Nick Horny. Editorial Anagrama

Me gusta mucho Nick Hornby.   Aunque creo que lo que realmente me enamora de sus historias son sus personajes tan reales, imperfectos, tan parecidos a ti o a mi.

Auténticos antihéroes que poseen virtudes, defectos, inquietudes, sueños y problemas con los que es inevitable conectar, identificarse con ellos.

Hornby sabe sacar jugo y partido de ellos y hacerlos brillar. Después de todo, todos tenemos algo que contar, aunque pensemos que nuestras vidas no son estimulantes ; )

Con cierto toque bonachón, tierno y cariñoso este escritor sabe como engancharte. Hay cercanía, como si te estuviera contando las aventuras del vecino de enfrente, como si el relato te lo contara tu mejor amigo.

¡Ah!, eso si, hay bondad pero también gracia, inteligencia, chispa…mucho humor.

Leer a Hornby es pasar un rato divertido, agradable.

Esta vez nos lleva al Londres de los años 60. Nos vamos a esta ciudad justo en uno de sus momentos más pop, colorista y optimista, en plena revolución social y cultural. Las calles londinenses se mueven al ritmo del “Swinging London” 

¿Te apetece?. A mi, ni te lo imaginas. Musical y estéticamente esta época me encanta. Seguro que conocemos a gente muy interesante : )

488 Kings Road Chelsea London 1960s

488 Kings Road Chelsea London 1960s

En el viaje nos va a acompañar Bárbara, una chica de Blackpool, que tiene un sueño, aspiraciones. Quiere triunfar lejos de lo que se espera de ella, de su papel de ama de casa, de perfecta esposa y madre.

Si, ya lo se, estamos en los años 60, se supone que en plena liberación sexual. Pero Blackpool es un pueblecito costero, de provincias y aunque las mujeres se atrevan a llevar minifalda y se corten el pelo, siguen sometidas a sus roles, las normas y convencionalismos. Se espera de ellas sumisión. Londres tampoco va a ser muy diferente.

La modelo Pattie Boyd. Brook Street, Mayfair,

La modelo Pattie Boyd. Brook Street, Mayfair,

Bárbara cree que puede tomar las riendas de su vida, realmente intuye que puede vivir como le apetezca, ser libre y por supuesto ser feliz. Lucha por liberarse.

¿Cuáles son sus sueños?. Adora a Lucille Ball y está convencida de que puede llegar a convertirse en una gran actriz cómica. Quiere hacer reír a la gente. Lo tiene claro, se lo merece, ella lo vale.

“Estaba ansiosa por seguir con su vida, y necesitaba que sucediera algo, cualquier cosa…”

Se ha presentado al concurso de misses de su pueblo y ha ganado. No basta con esto, hay que dar el gran salto, marcharse a Londres y dejar Blackpool atrás.

¡Ay Bárbara!, no todo va a ser tan fácil. Ganas, fuerza y cabezonería no te faltan, eso desde luego que no, pero la ciudad es más complicada de lo que te imaginabas.

Durante un tiempo trabaja en el departamento de cosméticos de unos grandes almacenes. Los comienzos son duros y decepcionantes y ella lo pelea todos los días.

El coste personal es elevado pero el éxito está a puntito de llegar.

No te rindas ; )

Pronto conoce a Brian, que se convierte en su representante. La convence para que deje su trabajo y para que cambie su nombre por otro con más glamour y gancho. Ahora Bárbara es Sophie Straw.

Logra participar en un casting para una teleserie de la BBC. Nada más y nada menos que la BBC. En esta serie trabajan sus dos guionistas favoritos. Solo por conocerlos ya merece la pena.

Los geniales Bill y Tony fueron los creadores de la serie “El pelotón de los torpes”. Bárbara la escuchaba con su padre, allá en Blackpool y los admira profundamente.

La contratan como protagonista de una nueva comedia televisiva, “Barbara (y Jim)”, sobre una pareja de recién casados. ¿Tendrá éxito?

La serie llega a ser un escaparate de la revolución cultural, social y política que está agitando no solo al Reino Unido, si no a todo el mundo occidental. Lo que está sucediendo se proyecta en la pantalla y llega a todos los hogares, los vientos del cambio se van extendiendo poco a poco, tímidamente. Se impone una nueva mentalidad y en la serie hay referencias a la guerra de sexos, la homosexualidad, la lucha de clases, el racismo…

De la mano de nuestra amiga vamos a entrar en el mundillo, en el ambiente de la BBC de la época. Y esto es lo que me parece más interesante, lo más atractivo y apetecible de la novela.

Las sitcoms fueron importadas desde Estados Unidos y eran el escaparate perfecto para lucir el llamado “humor británico”.

Al principio muy conservadoras supusieron una bocanada de aire fresco y poco a poco se fueron atreviendo con temas más espinosos y abriéndose a las nuevas mentalidades.

Funny Girl refleja perfectamente este momento  y se convierte en otra novela, en otro relato, cuando aparecen estos guionistas y creadores de la serie, el director y su coprotagonista. Su voz, sus inquietudes y problemas, sus diálogos llenos de chispa y ritmo dan vida a la historia. ¿Sabes por que caen tan simpáticos y hasta se les coge cariño? Por sus mismas contradicciones, tan identificables, tan cercanas. ¡Qué bien lo sabe hacer Mr Hornby!, cómo nos engancha con su sinceridad, sin ningún tipo de artificio. Puro entretenimiento.

Como ya te he contado Londres, la cultura pop, la música son también protagonistas. El color de las calles de Londres estaba cambiando.

Una emisora de radio pirata, la Swinging Radio England, emitía de forma pirata desde el Mar del Norte.  En el año 1.966, la BBC emitía muy poca música rock, solamente dos horas a la semana. Esta radio pirata con programación durante las veinticuatro horas del día, consiguió llegar a una audiencia de 25 millones de personas.

Algo bullía, algo pasaba.

En Carnaby Street se respiraban nuevos aires de optimismo. Artistas, escritores, músicos, iconos de la moda y del diseño como Mary Quant (que causo una revolución como creadora de la minifalda), rompían barreras, esquemas y estilos. La cultura resurgía acompañada de una enorme creatividad e imaginación. La época es vibrante y atrevida.

En locales como el Marquee Club, se llevaban a cabo conciertos memorables, que se lo digan a los Rolling Stones. Su escenario es testigo de actuaciones increíbles de bandas míticas como The Who.

¡Fascinante!, me hubiera encantado pasar por allí y ver alguno de estos conciertos.

Londres es la ciudad de moda, donde hay que estar o dejarse ver. La juventud manda y tiene mucho que decir.  La moda y el arte seguían siendo accesibles para los privilegiados, un símbolo de glamour y sofisticación, de la gente mayor. Ya era hora de que los jóvenes expresaran sus opiniones, su voluntad y pensamientos libremente.

Y qué mejor forma de expresarse que a través de la moda, la literatura, el cine, el teatro. Los nuevos iconos y líderes de los ambientes culturales eran cada vez más jóvenes. Querían invertir su dinero en discos, ropa nueva y maquillaje, lo que era perfecto y favorecía la invención de un estilo nuevo cada día.

Los mods, ¡¡we´re the mods!!, la cultura urbana más importante e influyente de este Londres de los 60. Una tribu formada por los chavales de la clase media acomodada  buscando salir de la precariedad y la falta de ilusión, del panorama que les esperaba. No están dispuestos a repetir los mismos patrones que sus padres.

Quieren abandonar la rutina de unos trabajos poco motivadores y mal pagados. Pronto fueron conscientes de su papel en un mundo cada vez más capitalista y abocado al consumo.

“Yo no quiero ser como los demás, por eso soy un mod”Jimmy Cooper en la película Quadrophenia.

Una frase que no deja de ser paradójica ; )

Se identificaban con la elegancia, el hedonismo, la diversión y por supuesto la violencia contra el sistema.

A los mods les gusta la ropa, para ellos es casi una religión. La moda es una seña de identidad. En una Inglaterra aburrida y conservadora se sienten más cercanos a la cultura americana, les gusta la publicidad y quieren consumir. Incluso les entusiasma la música que llega de Estados Unidos: el Modern Jazz.
El barrio mod por excelencia era el Soho, cada barrio tenía su propio estilo, sus propios códigos. Se reúnen en cafés, en pubs y en locales donde escuchar las nuevas corrientes musicales como: The Flamingo, frecuentado por los militares negros de las bases americanas, el Roaring Twenties
donde se escuchaba ska,  y el más importante, The Scene. 
En el Scene trabajaba el Dj Guy Stevens, del que cuentan que tenía la mejor colección de discos de R&B de todo Londres. Stevens conseguía las novedades discográficas mucho antes que los demás.

Los jóvenes jamaicanos se reunían en sus propios clubs, a los que muy pronto acudieron los mods. El ska tuvo una enorme influencia. Los jamaicanos viendo este éxito entre los jóvenes blancos, abrieron las primeras tiendas de discos dedicadas a esta música y las primera discográficas dedicadas a este ritmo.

Los mods solo contactaban con la sociedad mientras trabajaban, lo realmente importante sucede de noche o los fines de semana.
Dejaban de estudiar para vivir en un piso compartido. Trabajan como oficinistas o dependientes porque el dinero les permite disfrutar de lo que más les gusta.
Su objetivo es estar “cool” y elegantes a todas horas. Alucinan con los trajes de estilo italiano, las americanas ajustaditas con tres botones y los look del típico gentleman londinense . Hasta su forma de andar estaba estudiada al milímetro y era seña distintiva de la “tribu”.
Los trajes y los zapatos, por supuesto, siempre hechos a medida y en perfecto estado de revista, para lucir siempre divinos e impecables. Eso si, las corbatas más estrechas que las que llevaban sus padres.
La chicas tímidamente comenzaban a liberarse. La píldora anticonceptiva se está comercializando y no tardará en llegar el derecho a la libre interrupción del embarazo. La revolución sexual parece que va a ser una realidad.
Durante los 50 habían vestido la misma ropa que sus madres, tan formalitas. Las chicas mod tenían que reeinventarse y se diseñaban sus propios modelos, a ser posible sin mangas para poder bailar. Su fondo de armario contaba con: chaquetas Madrás, niquis italianos de nylon, americanas cortas, rebequitas de punto y trajes sastre de falda y chaqueta. Se atrevían con los pantalones y unos zapatitos de abuelita  de punta redonda.
Lo más importante del look, el maquillaje. Influenciadas por la moda francesa y las películas de Juliette Greco aborrecen el lápiz de labios y se pintan los ojos sin sombras y con una delgada línea negra.
A lo largo de la década fueron evolucionando y pronto fueron atraídos por el bullicio de Carnaby Street y sus tiendas, donde se ofrecían prendas modernas y te podías probar la ropa acompañado por una buena música de fondo.
Empiezan a llevar un rollo más llamativo, sobre todo las chicas que se animan  pintarse. El maquillaje blanco está de rabiosa actualidad y se extiende por toda la cara.
Si cuidaban su imagen hasta la obsesión, puedes imaginarte cómo se preocupaban de su pelo, de sus cortes de pelo.
En 1.963 adoptan un look sport (antes era impensable y solo para practicar deporte) con camisetas, vaqueros Levis, zapatillas de deporte y cazadoras al estilo del protagonista de la serie Peyton Place.
Se ponen polos entallados, sweters de cuello cisne o de cuello redondo y jerseys de pico. 
Tremendamente individualistas y al mismo tiempo con ganas de destacar, de hacerse notar, se sienten atraídos por el arte, el pop art, la filosofía, el existencialismo y el cine (la nouvelle vague francesa).
Les gusta estar al día y por supuesto tienen que ser los primeros en tener el libro de moda, el disco del que todo el mundo habla y la mejor scootter. Es necesario estar a la vanguardia, aunque luego rápido se abandone, cuando surge algo más interesante.
El rhythm & blues  supuso una revolución para los jóvenes ingleses y tuvo una importancia trascendental en bandas y músicos. Grupos como los Rolling Stones y los Yardbirds se dejaron llevar por esta corriente. Los grupos formados por adolescentes  en un principio imitaban a los Beatles y seguían las bandas que provenían de Liverpool y el Merseybeat; el ritmo originario de Merseyside, una zona de esta ciudad. 
Los mods se enamoraron de artistas negros como Ray Charles o Sam Cooke, para escuchar a estos grandes tuvieron que buscar la forma de conectar con las radios de las Fuerzas Armadas Americanas con base en Inglaterra.
Para los mods, la música comercial era algo despreciable. Podían comprar y escuchar un disco hasta la saciedad pero cuando ese disco lo conoce todo el mundo, pierde todo el interés.
El baile fue una de las principales actividades que los mods realizaban en los clubs, bailando al son del R&B.  El baile era una competición más, pudiendo estar horas enteras sin parar de bailar.
Otro lugar importante para encontrar música negra eran las Art Schools, donde los que tenían vocación artística podían conseguir estos discos clásicos, imposibles de localizar. Así tomaron contacto con genios como Bo Diddley, Chuck Berry,Muddy Waters, John Lee Hoker, Little Richard,
Ready, Steady, Gofue un programa televisivo que comenzó a emitirse en agosto de 1.963, los viernes por la tarde, y se convirtió en un elemento fundamental para el movimiento mod.
El finde empezaba con este programa…” the weekend starts here!”
Del movimento mod nacieron increíbles bandas como los High Numbers (los primeros TheWho) o los Kinks
¿Puedes imaginarte a un mod sin su scooter? Al poco tiempo de aparecer, los mods incorporaron estas motos a su estilo de vida. Más que nada porque no tenían dinero para pagarse un coche. Las scooters que triunfaban eran  las Vespas y las Lumbrettas, siempre con montones de espejos retrovisores, cromados, pegatinas y faros. 
 
Y claro, para moverse por la ciudad, con el frío londinense, se puso de moda la parka. La scooter tenía una línea bonita y limpia, era estilosa  y no era tan ruidosa como las motos de los rockers, los grandes enemigos de los mods. 
Eran el transporte perfecto y también únicas para presumir.
Los mods las tuneaban y cada scotter era diferente a otra.
Para aguantar su intenso ritmo de vida y las salidas de todas las noches, si el cuerpo no lo resistía, recurrían a las anfetaminas. Las más famosas fueron las
 purple hearts. Los médicos las recetaban para la ansiedad y para tomar una dosis diaria, pero los mods las ingerían en grandes cantidades y en una sola noche, a la vez que parafraseaban el Anyway, anyhow, anywhere de The Who“Podían ir a cualquier lugar, vivir de cualquier forma e ir de cualquier manera”.
Todos en algún momento, hemos pensado que esto era posible ; ) : )
 
 

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